Escriben los lectores de Un día entre las cruces

Escriben los lectores de Un día entre las cruces

22 de noviembre de 2021

“Con alegría se saludan las reediciones de las novelas colombianas y más, cuando estas son de amigos escritores, y aún más cuando se trata, en este caso, de una excelente novela que, al terminarla, uno no puede sino sentarse a peregrinar un poco sobre lo leído. Esto me sucedió con la novela de Armando Romero, titulada “Un día entre las cruces” y publicada ahora por Sílaba Editores, 28 años después de su primera edición.

Con un prólogo sereno y elogioso del maestro Álvaro Mutis aparece hoy (agosto de 2021) esta novela que ha sido poco comentada, y ahora con esta aparición, deseo que sea leída, porque efectivamente se trata de una excelente historia que refleja la sociedad colombiana caleña, desde los años cincuenta en adelante. Escrita con la delicadeza de un poeta, con la nostalgia no lagrimosa de los años, con la ironía puesta en el borde de los dedos y con una intensidad creciente que se aparece ante los ojos.

Tiene la novela un final desbordante, que persigue al lector en medio del lenguaje del hampa, la traición, la crueldad, la injusticia en pleno y la oscuridad entre las angustias de un túnel, que en realidad se construye con las palabras, para darle salida a la vida de su protagonista e inicio de la luz de otras novelas que siguieron a esta, escrita en 1993, e inicio de una carrera de palabras y poemas.

Comienza en los años cincuenta en adelante en esa ciudad de Cali, en épocas de infancia, en medio de juegos con trenes, polvaredas y caminos de hormigas, entre las balaceras de conservadores matando ‘cachiporros’, los gritos de las mujeres y el sol de mediodía. Continúa la adolescencia llena de efervescencia verbal, sexual, alcohólica, de drogas, en cantinas, de música y de palabras juguetonas, callejeras, estruendosas, rudas, poéticas a veces, amorosas siempre porque se deslizan sobre la piel de la joven Lamia con quién el protagonista (Elipsio) busca un cambio revolucionario para el país y la sociedad entera.

Se desliza en ese gran final vertiginoso ya descrito, logrando una unidad que al terminar se queda palpitante entre las manos del lector quién sorprendido, repasa páginas, descubre recodos y sonríe a darse cuenta que pocas novelas nos hacen palpitar con ese ritmo, y nos dejan con la serenidad de haber leído una historia sobre este país ruidoso y desdentado, maloliente pero feliz, y como el protagonista, con la sensación de haber sobrevivido a tantas cosas bañadas de sangre y construidas con palabras pues todo empieza por la publicación clandestina de una revista de poesía y política llamada “Óvulo y esperma” y los atentados más de imágenes y frases que de acción y violencia”.

Carlos Luis Torres


Adquiere ya este libro:

Deje un comentario

Su dirección de e-mail no será publicada.