Descripción
En Gallarda, Viviana Vanegas renueva la novela negra latinoamericana desde una ciudad caribeña sofocante, elegante y turbia, donde el crimen circula. Esta es la primera novela negra escrita en Barranquilla cuya protagonista es una mujer, y eso se registra en la mirada: una conciencia aguda del poder, del cuerpo observado, del trabajo sucio que nadie quiere hacer.
Aquí no hay héroes ni justicia reparadora, hay escucha, cansancio y una ciudad que sigue funcionando después del crimen. El lenguaje es atento al habla cotidiana, al ritmo del calor y a los silencios que protegen a los poderosos. Los personajes se mueven en una zona moral inestable, donde la impunidad no es una falla sino un sistema.
Mar Ortega González-Rubio
En la novela policíaca el orden es quebrantado por una fechoría. Sobreviene el caos, pero surge el detective para resolver el crimen, reestablecer el orden y poner al criminal en manos de la justicia. Este modelo no funciona bien en una sociedad como la nuestra, donde la anomia se ha instalado de manera permanente. ¿Si la agudeza de Flaubert consistió en escribir bien lo mediocre, por qué no puede ser legítima la aspiración de escribir bien lo criminal? Para que la literatura pueda seguir hablando de vida y esperanza, debe seguir hablando de crímenes y vejámenes, como lo hace con propiedad Viviana Vanegas Fernández en esta novela.
Orlando Araújo Fontalvo
