Descripción
Fantasmas de arena y sal es una novela enigmática. Por un lado, nos presenta una isla paradisiaca, con playas hermosas, gente alegre, alcohol, música y brisa nocturna. Por otro, surgen los “aparatos”, es decir los espectros, la magia negra, la muerte, el tráfico de drogas y la pobreza que suelen padecer las poblaciones remotas de nuestra geografía.
Y es en esa atmósfera de contradicciones donde tiene lugar una trama que en un principio parece sencilla: investigar la muerte de un burro. El protagonista, que funge de detective amateur, es un hombre autoexiliado, huyendo del desamor y de sí mismo mientras vive en unas perpetuas vacaciones y hace que trabaja para una “Capital” que parece más irreal que los propios fantasmas de la isla. Lo acompañan otros personajes que también derivan entre la realidad y la fantasía, isleños y turistas que se desdibujan al compas de las olas y la música a todo volumen en los pickups. Pero esa trama sencilla se complica cuando aparecen las luchas sociales, la búsqueda del amor, las historias de aparecidos y lanchas de narcos, y todo vuelve a parecer un sueño o una alucinación.
Esta es una novela con esa calma tensa del Caribe, donde la cotidianidad parece escaparse entre los dedos como arena de playa y no quedan sino las palabras para darle forma a la volatilidad de la noche y el mar.
