Sicomoro-Oropendola

Sicomoro•Oropéndola

Ken McCullough

Referencia:

Poesía
ISBN: 978-958-99901-9-3
Publicación: Noviembre de 2011
Formato: 21.5 x 14 cms
Páginas: 76
P.V.P: $25.000

 

 

El libro

De manera semejante al chamán que conoce y nombra lo visible que rodea a su tribu y lo invisible que se cierne sobre ella, el poeta es el que nombra a las cosas por su nombre o incluso el que en un acto fundacional las denomina y puede contar y cantar con ellas la proeza de moverse sobre la tierra interactuando con todas sus fuerzas vinculantes, con todos sus espíritus tutelares. En un punto de convergencia el nombrar se vuelve acto mágico y con la irradiación de la palabra la cosa adquiere realce y vigencia, se reconoce a sí misma y habla desde su esencia e identidad.

En Sicomoro•Oropéndola, el Ken McCullough poeta asume el rol de chamán, retoma los ritos de iniciación, accede mediante plantas y hongos a “una realidad aparte”, como la llama en uno de sus textos Carlos Castaneda, y renombrando el mundo y las cosas las hace girar entre su esplendor esencialmente mágico logrando que la experiencia del poema sea testimonio de lo iniciático que vincula al hombre con lo invisible.

En Sicomoro•Oropéndola, el poeta cuenta una experiencia personal que se hace universal en cuanto establece lazos con otras experiencias que no por particulares u ocultas nos pertenecen menos. Los encuentros con animales mágicos, la ceremonia de limpieza mediante el humo de salvia, la rememoración de los ritos del peyote, las jornadas por las altas montañas en total soledad, la hechura de una tienda donde se inicia el viaje hacia atrás, hacia lo atávico, cada paso, cada gesto, adquieren un sentido profundo que se imbrica con lo que vendrá pero en términos de lo telúrico y ancestral, de las evocaciones religiosas y familiares, de las descripciones y personajes que van habitando el libro y que aparecen fantasmalmente para testimoniar que en una verdadera experiencia poética cada palabra sigue el rastro palpitante de la vida y que por las venas del poema circula la sangre del mundo.

 

Rafael Patiño Góez