A esta hora de la vida

A esta hora de la vida

Hugo Mujica

Referencia:

Poemas
Colección Sílabas del viento

ISBN: 978-958-8794-35-8
Publicación: Julio 2014
Formato: 21.5 x 14 cms
Páginas: 182
P.V.P: $ 30.000

El libro

Poesía de la presencia, revelación de aquello que se dice en el desvanecimiento de lo enunciado, los textos de Hugo Mujica nos ofrecen una evidencia del tránsito que en pocas ocasiones ha encontrado en nuestro idioma una manera más verdadera y contundente de encarnación. En sus palabras, lo que muere al pasar es lo que pasa, un decir que no desea énfasis alguno, que, en vez de discurso, pretende un lento callarse que es evidencia de lo real en su maravilla y su crueldad. Aquel que busca el corazón de esta poesía debe agacharse, encontrar en la estrechez de la austeridad una forma de comunión que es, al mismo tiempo, experiencia y tesoro, desnudez, desasimiento y cálido abrazo que no deja jamás de señalar lo esencial.

Juan Felipe Robledo

La poesía de Hugo Mujica dibuja líneas sutiles y canta la voz del silencio. Es una escritura que piensa la vida como un espejo roto y fragmentado. En ella aparece el ser humano como un mendigo con las palmas abiertas durmiendo sobre una banca que es el mundo. Junto a él, un perro que no hace promesas pero se entrega al Todo. Camina también en su escritura un niño que juega ante la gratuidad del universo, sin porqué ni para qué. La voz del poeta conjuga la búsqueda espiritual en Oriente, la meditación del monje trapense, la experiencia del viajero por el desierto africano, el diálogo con los filósofos antiguos y contemporáneos, y la reflexión del cinéfilo que sale pensativo de un teatro en las grandes urbes. Su estilo pausado, aforístico e ideográfico, evoca la reflexión atenta y el deseo decir lo apenas suficiente, sin más adornos que la belleza de la propia desnudez. El canto de Mujica es un trazo delicado que desafía a esta época de ruido.

Juan Esteban Londoño

Notas de prensa

Hugo Mujica: una vida a la intemperie

Por: Juan Esteban Londoño. En: Heresiarca

Hay vidas que ni gritan ni golpean, son vidas a la intemperie, espera en carne viva, como la de un mendigo en medio de un páramo, ante nadie, para nada, […]