Metin Cengiz, el poeta del amor y la revolución

22 de junio de 2017. Por: Annabell Manjarrés Freyle.
En annabellmf.wordpress.com.

Conocí al poeta Metin Cengiz en Estambul. Fuimos convocados por el Festival Internacional de Poesía ‘Nazim Hikmet’ 2017. El día de la inauguración, Metin se acercó a saludarme y me entregó una selección de sus poemas en español traducidos por el valenciano Jaime B. Rosa. Abrí cualquier página y encontré en sus versos una voz muy sólida y genuina.

En el lobby del centro cultural Mustafa Saffet, ubicado en el distrito de Ataşehir, estábamos tres poetas de habla hispana mezclados con poetas de distintos lugares de Turquía. Mientras rodeábamos a la figura de Özdemir İnce,  el escritor homenajeado de la noche, abrí otra página al azar del libro de Metin. Al ratificar la solidez de su voz, me atreví a confesarle mi admiración y agradecimiento por el regalo.

Afectada por el jet lag, esa madrugada, en mi habitación del séptimo piso del Silence Hotel, ubicado en la parte anatolia de Estambul, leí todo su poemario hasta escuchar el llamado del muecín desde algún minarete cercano. Al revisar su  biografía me enteré que ya había sido invitado a nuestro Festival Internacional de Poesía de Medellín en 2012.

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Metin Cengiz en el Hotel Silence Istambul. Estambul, 2017. Foto: Annabell Manjarrés Freyle.

En la contraportada del libro Poemas escogidos (2013) se dice que Metin Cengiz nació en Göle, Turquía en 1953. Su trabajo poético ha sido galardonado en su país y en el mundo. En 2011 obtuvo el Premio Internacional de Poesía Tudor Arghezi. Posee ocho poemarios: Después de un diluvio, (1988); El gran amor, (1980); El lirio que floreció en su veneno, (1991); Para İpek, (1993); Los Libros de Canciones, (1995); Años Juveniles, (1998); Himnos de Amor y Las composiciones Hüzzam de hoy, (2005); Poemas de libertad, (2008); y Las imágenes son mi casa, (2011).

Los últimos treinta años se ha dedicado a cantar y a pensar la poesía. Como crítico posee una extensa obra basada en la importancia de las imágenes en los poemas. También ha estudiado la poesía desde temas como la sexualidad, la religión, el modernismo, el socialismo, la filosofía, el estilo y la forma.

poemario.jpgNo esperé el amanecer. Le escribí a esa hora para comentarle que deseaba entrevistarlo. Esperaba que al despertarse leyera el mensaje pero Metin es madrugador. Chateamos un poco sobre su poesía, mi poesía, y algunos consejos. Era una mañana primaveral en Estambul, ese día atravesaría el Bósforo rumbo al lado europeo con el afán de conocer la mezquita de Sultán Ahmed en la compañía los poetas uruguayos Julio Pavanneti y Anabel Villar. Quedamos en desayunar en el restaurante del hotel a las ocho y media. El poeta me esperaba con una sonrisa: la sonrisa de alguien que encontró la paz en la turbulencia.

Tranquilo, con su aspecto bonachón, Metin hablaba de platos y tradiciones mientras acompañaba su desayuno con un te turco y, por supuesto, su inseparable raki.

Poeta, editor, ensayista, traductor y periodista, Metin Cengiz, el autor de bellos poemas como “Hojas de otoño”, “Bagdad” y “La lluvia” aceptó muy gentilmente contestarme algunas preguntas.

EL AMOR Y LA REVOLUCIÓN

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Cenguiz es además de poeta, ensayista, traductor y periodista. Estambul, 2017. Foto: Annabell Manjarrés Freyle.

En sus poemas la guerra y el amor son temas frecuentes. ¿En su poesía pesa más la experiencia personal, colectiva o la histórica?

Publiqué un libro en San Francisco, Estados Unidos: “Poemas para el amor y la revolución”. Me conocen en mi patria como el poeta del amor y la revolución. La revolución apunta a un sistema democrático en el cual la gente, no los cárteles, decide su propio destino. Un sistema de principios y derechos, no sólo un sistema de elecciones.

¿Por qué eligió ser poeta y en qué circunstancias se convirtió en uno?

No he elegido ser poeta. La poesía me eligió. Viví con la poesía desde que era un niño. Cuando crecí me encontré siendo un poeta.

En cuanto a las circunstancias… Mi familia amaba la poesía, la poesía popular y la tradición del trovador. Más tarde, por casualidad, me encuentro con profesores que tenían gusto por la poesía. Aprendí los clásicos con ellos: Fuzuli, Nedim, Şeyh Galip, Şeyhülislam Yahya. En la secundaria me encontré con la poesía moderna: Yahya Kemal, Ahmet Haşim, Nâzım Hikmet, Fazıl Hüsnü Dağlarca, Cemal Süreya, Ahmed Arif. Así, pude familiarizarme con toda la tradición de la poesía turca. Entonces moré en la poesía oriental: Tagor, Hafız, Ömer Hayyam.

¿Pertenece a una tradición poética en su país?

Mi país tiene una tradición de poesía muy rica. Me esforcé por abrazarla como un todo. Después de los años 80 escribí poemas centrados en la poética y las imágenes y también teoricé acerca de esa poesía. Sin embargo, en términos de estilo y la estructura de mi poesía soy un extranjero.

 ¿En qué sentido Nazim Hikmet influyó en su poesía?

Nazım Hikmet es un poeta universal. Ha influido en los poetas de todo el mundo. Pablo Neruda dijo una vez que si él fuera a armar una antología de un hombre, sería sobre Nazım Hikmet.

Me influenció el sonido único de su poesía y su uso de las imágenes. El sonido de su poesía resuena como una pistola. La suya es una poesía vocal. En mi poesía el sonido coopera con las imágenes.

Sus poemas reflejan un profundo amor por la humanidad. Este amor es también predominante en mis propios poemas. El amor y la guerra son los temas principales de mi poesía. Así que podemos decir que, desde Nazım hasta nuestros días, nada ha cambiado, por desgracia.

En algunos de sus poemas está claro que estuvo en la cárcel. ¿Cómo y por qué sucedió? ¿Algunas lecciones para la vida y la poesía?

En 1980 ocurrió un golpe militar en Turquía. Debido a mis opiniones izquierdistas fui arrestado y enviado a la cárcel por dos años y medio. Yo era un miembro activo de un sindicato de estudiantes universitarios. Me acusaron de intentar una revolución marxista. De hecho, fui condenado a muerte pero finalmente liberado.

En los años de prisión tuve la oportunidad de reflexionar sobre el socialismo. Yo creía que el socialismo ofrecía una perspectiva adecuada para criticar el sistema. Sin embargo, también me di cuenta que los socialistas aventajados tenían sus propias estructuras problemáticas. Mi interés íntimo por la poesía y la literatura crece en esos años. Así me entregué a leer poesía y literatura.

En poemas como “Otro” se siente la angustia de haber estado encarcelado ¿Cómo impactó su vida y su poética esta experiencia?

No afectó mi estado de ánimo para siempre, pero sí justificó mi odio hacia el fascismo y los sistemas políticos de opresión y violencia. La gente no debe ser acusada por sus creencias y opiniones políticas. La tortura y la violencia física deben prohibirse. Escribí “Otro” para enfatizar estos pensamientos y mostrar que la tortura es extremadamente inhumana.

EL CRÍTICO Y EL POETA

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Metin Cenguiz. Estambul, 2017. Foto: Annabell Manjarrés Freyle.

Usted ha reflexionado extensamente sobre la poesía y el trabajo del poeta. ¿Es posible definir la poesía, diferenciar sus procedimientos y atribuirle un sentido?

Por supuesto que es posible. El lenguaje diario es discursivo. Nos lleva a un significado. Depende de la declaración de conceptos y objetivos. Connotaciones y metáforas (elementos poéticos) apuntan esencialmente a la misma función. Son fundamentalmente informativos. En tal comunicación, la realidad externa está en la base. El lenguaje literal, por otra parte, no apunta al significado. Tiende a la propia comunicación en lugar de la realidad externa. Así, realiza una función poética. Esta es una función sensible. Sin embargo, esto no significa que la función poética no nos lleve a la realidad. Lleva a otra realidad que es ficticia y que es creada exclusivamente por nosotros.

¿Qué busca con la poesía?

Busco la poesía misma. Quiero que mis canciones sean reconocidas en todas las lenguas. Confío en mi trabajo. Quiero que las personas en dolor y las personas en alegría las lean para que puedan sentir la vida en una dimensión más profunda.

¿Cómo conviven en usted el poeta y el crítico?

El crítico siempre alimentó mi lado de poeta. Me permitió amar a otros autores. También me protegía de la mala poesía y de aquellos que abusaban del lenguaje. Mi identidad poética completó mi razón crítica a través de su riqueza sensible.

¿Cuándo se da cuenta que un poema suyo no está funcionando?

Si un poema no crea un mundo unificado, si mis imágenes no reflejan tal realidad, si no hace que la gente piense y sienta tal realidad, entonces ese poema para mí está inmaduro. Por supuesto, el mundo que planteo en las imágenes deben ir acompañadas por la música y la armonía de las palabras; estos también son factores importantes.

En el sentido técnico se preocupa por las imágenes de su poesía, sin embargo, ¿Qué intenta alcanzar con sus poemas?

Quiero llegar a la gente, afectarlos profundamente, y trabajar en sus sentimientos y pensamientos en una forma más elevada. Quiero ser recordado como un poeta leído por la gente.

¿Hay situaciones de su experiencia personal que no haya podido expresar por medio de la poesía?

La poesía cubre lo que experimentamos tanto como lo que no. La poesía no se escribe únicamente con el poder de la imaginación o la imaginación. La vida misma es también un poema. Un tremendo poema. Un maestro poeta puede reflejar cualquier cosa a través de la poesía. Sin embargo, no se puede escribir poesía con el lenguaje cotidiano, que apunta a su referente literal. Hay otras cosas, además, que se pueden expresar solamente con el lenguaje poético.

Sus poemas cuentan historias, ¿cómo guarda el equilibrio entre el canto y el cuento?

Las canciones son productos de sentimientos, imágenes e imaginación. Los cuentos son producto del deseo de la reorganización de la vida. La poesía, por otra parte, es la síntesis de ambos. Un poeta lo sabe intuitivamente.

¿Qué espera de su trabajo como poeta?

Sólo quiero completar algunos de mis proyectos que considero indispensables.

LA POESÍA DEL MUNDO

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Por sus ideas comunistas, Metin Cengiz fue condenado. Ese fue su acercamiento con la poesía. Estambul, 2017. Foto: Annabell Manjarrés Freyle.

En el mayor de los casos los poetas siempre acuden a momentos tristes para escribir. ¿Cómo explica que el poeta mantenga viva la esperanza a pesar de la tristeza?

Gracias por estas preguntas. Son buenas preguntas que ayudan a expresarme. El dolor del poeta es el dolor de su edad, de su sociedad. Un poeta no puede vivir una vida feliz si todo el mundo es infeliz. Sin embargo, las canciones más tristes escritas en el momento más triste llevan un núcleo de esperanza.

¿Qué poetas hispanoamericanos están cerca de su concepción y práctica de la poesía?

La poesía en español es bastante rica: Cervantes, Lope de Vega, Antonio Machado, Miguel de Unamuno, Antonio Vallejo, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Aleixandre Vicente…

En cuanto a los poetas latinoamericanos podemos citar algunos nombres: José Martí, Rubén Darío, Gabriela Mistral, César Vallejo, Jorge de Lima, Jorge Luis Borges, Nicolás Guillén, Pablo Neruda, Octavio Paz, Ernesto Cardenal, Otto René Castillo. Estos son los nombres que me vienen a la mente. Hay muchos otros.

¿Cómo ve la poesía en otros idiomas? ¿Encuentra puntos de contacto con la poesía turca?

Ambas lenguas tienen una fuerte historia poética y poetas muy influyentes. Veo que esos poetas mantienen viva su tradición. Turquía tiene un proceso de traducción muy activo. Muchos poetas importantes de otros idiomas se traducen al turco, y todavía muchos otros están siendo traducidos. La traducción es el puente entre las culturas.

¿Qué opinión le suscita la poesía escrita por los jóvenes en su país y en Europa?

Veo que los jóvenes poetas están muy ansiosos por la fama. Quieren estar en la cima de inmediato y disfrutar de la imagen de ser un poeta. Pero también hay quienes hacen el esfuerzo requerido por la poesía.

¿Cuál es su opinión sobre los festivales de poesía?

Son indispensables para mantener la conexión entre diferentes culturas e idiomas. Ninguna cultura o poesía es pura. Todos ellos son híbridos. Los poetas sirven a todas las lenguas de la tierra y producen una sola lengua: el lenguaje de la poesía.